No hace falta bloquear toda la plataforma porque un solo juego no sea adecuado. Una cuenta parental vinculada puede restringir experiencias concretas.
Usa solo la aplicación o web oficial. Ningún paso necesita la contraseña del niño.
Abre los controles de juegos
En la cuenta parental, selecciona al niño y busca controles de contenido o experiencias bloqueadas. Confirma que sea el juego correcto.
Prueba la restricción
Intenta abrirlo desde la cuenta infantil. Si sigue funcionando, revisa que las cuentas estén vinculadas correctamente.
Acompaña el bloqueo con una conversación
Explica si el problema era contenido, chat, compras u otra cosa. Así el niño reconocerá riesgos similares en otros juegos.